Inspirada en la artista argentina Cazzu, la colección combina texturas como el punto, los tejidos a cuadros y el denim con siluetas asimétricas, cortes disruptivos y elementos funcionales propios de la moda urbana.
Más allá de la estética, TRAMPA mantiene el espíritu contestatario del movimiento, promoviendo la individualidad y la autoexpresión a través de prendas versátiles que permiten construir múltiples estilos.
Una propuesta que reinterpreta la contracultura desde una mirada actual, conectando el punk y el grunge con la actitud disruptiva de Cazzu y el dinamismo del streetwear.
Las localizaciones urbanas, la luz natural y los detalles forman parte de la narrativa visual.
Grafitis, texturas y contrastes construyen el escenario perfecto para un estilo que mezcla lo clásico con lo rebelde.